CHULEADOS POR MAMARRACHOS
Es muy triste estar chuleado; la figura del chulo es esperpéntica, grotesca, y denota la carencia más absoluta de libertad.
El chulo impone su ley, que siempre es injusta, sobre otros seres que se encuentran inermes, acobardados por un sentimiento de inferioridad que, caso de no existir, posibilitaría su rebelión contra el tirano.
Pero es que esa situación, además, denota una manifiesta incompetencia por parte del chulo, que habita en los más cavernícolas espacios de la vida animal, dado que, de otro modo, no sería chulo sino dirigente.
En su estupidez, así, no es justo ni con propios ni con extraños, aunque para demostrar su aperturismo caiga en la mamarrachada… como la de considerar iguales a seres inferiores, como los simios, que ni aún a ellos tienen semejanza, salvo en su capacidad de raciocinio.
Cesáreo Jarabo
