EL VOTO DE LOS SIMIOS
Un articulista de un periódico (creo que es mejor callar el nombre de ambos), arremete contra los osados que pretendemos marcar las diferencias con los monos. Incluso cita con sorna nuestro desprecio al considerar que, posiblemente, ellos sí tengan parentesco más que cercano con los simios.
Lo arregla todo afirmando que los monos tendrán casi los mismos derechos que los humanos, pero que sin embargo no podrán votar…
Y mira por donde, ahí sí que no estoy de acuerdo. ¿Por qué no van a poder votar los monos?. Vamos a ver, explíquese señor (es un decir) sistema democrático.
Insisto, y sin bromas, sin segundas lecturas: ¿por qué, dadas las consideraciones de la presupuestada ley, no van a poder votar los monos? ¿Acaso los votantes tienen más conocimientos que los mismos simios?, ¿acaso los votantes no eligen a quién les ofrece el plátano más bonito?. En el estricto campo electoral, ¿qué diferencia a un votante de un simio?...
¿Cómo?, ¿Que éste juicio les resulta ofensivo?. ¿Saben qué les digo?... Que se vayan a remover lo que tan bien saben remover, en sus respectivas jaulas.
Cesáreo Jarabo

José Manuel dijo
Los simios ya votan; ¿la prueba? tú votas ¿o no?
22 Septiembre 2006 | 03:35 PM